A veces pienso que todo se olvida o se recuerda. Que no podemos seleccionar las cosas y eliminarlas de la mente a nuestro antojo. Unas cosas perduran para siempre en la memoria, aunque sean dolorosas, y sin embargo las cosas bonitas, esas que se deberían guardar para recordarlas siempre, esas que serían las que deberían ayudarnos a seguir adelante, esas se olvidan.
¿¿No sería más fácil seleccionar los archivos en la mente y mandar a la papelera los recuerdos indeseables??
Pero, ¿en realidad son los recuerdos los que no te dejan avanzar o son los miedos creados a partir de esas vivencias convertidas mas tarde en recuerdos? Ya sabemos contestar a esa pregunta… Vivimos tan encadenados a nuestros miedos que de sobra sabemos cuándo y cómo se crearon e incluso nos atrevemos a plantearnos si alguna vez los superaremos o si por el contrario los llevaremos siempre cual cadena de reo asida al pie.
Trato de recordar qué se siente cuando alguien roza tu alma, pero quizá ese sea uno de esos recuerdos que se ha borrado…
¿Dónde están esas mariposas que antes revoloteaban en el estómago?? Son gusanos y están en metamorfosis?? Son escarabajos?? O son un puñado de tripas? Si, más bien será eso.
